SOBRE el

Cáncer de Mama


Pruebas de diagnóstico precoz

En la actualidad la mejor lucha contra el cáncer de mama es una detección temprana del tumor, ya que aumentará las posibilidades de éxito del tratamiento. Las pruebas de diagnóstico precoz más importantes son la autoexploración mamaria y la mamografía.

Autoexploración mamaria

Es una exploración que toda mujer debería realizar de forma mensual (justo al finalizar la menstruación o, en caso de mujeres menopáusicas, asociándola a algún día del mes), ya que es una de las formas más útiles para conseguir un diagnóstico precoz del cáncer de mama. Conviene aclarar que en muchas de las ocasiones en que la mujer nota un bulto o «algo raro que no estaba el mes anterior» en realidad no se trata de un cáncer, sino de pequeñas alteraciones de carácter benigno.

Procedimiento:

a) INSPECCIÓN

Sitúate frente a un espejo y observa tus senos, primero con los brazos colgando libremente, luego con las manos presionando la cintura (esta maniobra contrae el músculo pectoral), y finalmente elevándolos por encima de la cabeza. Observa tus senos para detectar: – Diferencias entre una y otra mama – Alteraciones en el tamaño, en la forma o en el contorno de cada seno (bultos, durezas, retracciones del pezón) – Si la piel presenta ulceración, eczema, etc.

b) PALPACIÓN

Debes realizarla acostada porque en esta posición los músculos están relajados y se facilita la palpación. Si vas a examinar la mama derecha primero debes colocar una pequeña almohada bajo el hombro derecho, y a la vez debes elevar el brazo de este lado y situarlo detrás de la cabeza, al nivel de la nuca. Después, con los tres dedos centrales de la mano izquierda juntos y planos, realiza movimientos concéntricos o espirales alrededor de la mama, presionando suave pero firmemente con las yemas de los dedos y efectuando movimientos circulares en cada punto palpado, desde la periferia de la mama hasta el pezón, y en el sentido de las agujas del reloj.

Luego realiza movimientos verticales, para ello desplaza la mano para arriba y para abajo, cubriendo toda la mama. Después, realiza los movimientos de cuadrantes, en los cuales la mano se desplaza desde el pezón a la periferia de la mama y regresa hasta cubrir todo el seno.

En la misma posición debes palpar la axila correspondiente a la mama que estás explorando, para descartar la aparición de bultos. Para ello, desplaza la mano a lo largo de toda la axila realizando movimientos circulares de la mano en cada posición. La presión que has de ejercer con los dedos debe ser levemente mayor que en el caso anterior.

En la misma posición debes realizar la palpación de la aureola y el pezón, presionando el pezón entre los dedos pulgar e índice. Observa si al presionar existe algún tipo de secreción. También levanta el pezón junto a la aureola para comprobar si existe buena movilidad o adherencia.